jueves, 17 de febrero de 2011

Pues no se que decirte.
Creo que aquí se terminó nuestra historia, tú ya no querrás saber. Y yo pensaré en los días que pasamos. Ojala y me equivoque, y que todo esto sean paranoias mías. Dándose ese caso, quedará un huequecito reservado para ti, por si quieres volver, pero si decides desaparecer; se lo cederé a otro.
No puedo encadenarme eternamente a ti, tú sabes de sobra que no nos llevaría a ningún sitio. Dos personas como nosotros no tienen tanta capacidad para aguantar esto; o al menos yo. 
No es un adiós, es un hasta siempre.

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