miércoles, 27 de julio de 2011
ENEMIGOS DEL AMOR.
Hola, mi nombre es Démia, tengo dieciocho años y vivo en una ciudad que crece por días. Mi estado actual es soltera, con un royo raro y enamorada del que un día llegó a ser mi pareja; es decir, mi ex. Hoy, ahora en este momento odio el amor, los enamorados, las historias empalagosas y todo lo que tenga que ver con esa "mágica magia".Mis colegas hablan demás; demás sobre esa mierda. A ellos les va muy bien, sí, pero ¿y?, me alegro. Siempre he dicho que no se puede comer delante de los pobres, y que a mi me vaya francamente mal y ellos sin mala fe por supuesto, vengan a contarme cuentas veces follan, o cuantos te quiero se dicen al cabo del día, o que bien les va con sus parejas a mi me repatea el culo. Hasta cierto punto de que puedo mandarlos a la mierda y quedarme más a gusto que un arbusto. Parece que les absorbe el cerebro y se vuelven gilipollas.
Podría admitir que de cierto modo me da envidia, no sé si sana o insana. Pero todos necesitamos a alguien que nos vuelva gilipollas temporalmente y quién diga que no, es que nunca lo a experimentado.
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