Cuando más harta creo estar vienes tú y me salvas, tu de espantar el mal te encargas, me das más, me amas más. Que tú a mis miedos te los pules con un dedo; por ti, por mí, porque el mundo es nuestro, tu no me abandones que yo haré el resto. Yo se más del deseo que de la satisfacción y se que tú aún estás por conquistar, pero esa es mi emoción.